14 de febrero.
Aún recuerdo cuando estábamos juntos, parecíamos una pareja de cuento de hadas, nuestros amigos decían que si terminábamos dejaban de creer en el amor, yo solo contestaba que yo igual, pero que sabía que nunca pasaría porque habías decidido cambiar por mí.
Unas semanas más tarde me pediste “un break” y en un abrir y cerrar de ojos pasó lo que menos me esperaba, ya no me amabas, despertaste con la decisión de que ya no querías compartir tu amor conmigo.
Se acabó, te gustaba alguien más. El fin.
Estaba devastada, nadie sabía de mi, nadie sabía mi paradero. Me llevé el amor, las cartas, las canciones y mis sentimientos por ti en la espalda, junto a todo mi dolor y no me volvieron a ver.
Vagué semanas, por el desierto seco de tus mensajes, los ríos de mis lagrimas y el bosque de la nostalgia.
Hasta que un día llegué a un extraño mundo en el que no conocía a nadie.
El miedo me invadía todo el cuerpo.
Prometí encerrarme en una burbuja para protegerme y nunca más caer con alguien como tú.
Pasé meses conservándome, hasta que me di cuenta que el aire dentro de la burbuja solo me intoxicaba más. Con el tiempo empecé a explorar ese nuevo mundo, y conocí gente que me ayudó a salir de esa burbuja.
Lo mejor que pude hacer. Las llamo “hadas de la soledad”, pero es todo lo contrario porque gracias a mis hadas nunca más cargue con el peso de esa soledad.
Pasó 1 mes.
Pasaron 2 meses.
Pasaron 4 meses.
Todo iba perfecto.
Un día estaba volviendo de estudiar y en la salida recibí un pedido de una compañera cercana, a la cuál no cuestioné.
Al llegar a mi casa pasó. Una solicitud de ansias por conocerme, de una persona. De un chico.
Lo admito, me desespere. Sentí que te traicionaría.
Por que si aceptaba eso, te borraría.
Su propuesta rechacé. No hubo ningún problema, el chico bastante respetuoso lo tomó bien.
Pasaron semanas. Likes que iban y venían, notas y canciones que decían algo. Miradas continuas entre él y yo.
Las Hadas de la Soledad lo sabían, lo sabían antes que yo, había una chispa. Habían sentimientos que solo faltaba confirmar. Y tarde o temprano habría algo entre nosotros.
Y un dia, cuando nadie vió, nos perdimos los dos.
Manos entrelazadas.
Miradas que lo decían todo.
Cuerpos pegados.
Abrazos detenidos en el tiempo.
Besos y cartas.
Había podido amar, otra vez.

volver amar después de que hayan roto el corazón, es una sensación hermosa, amar es de lo mas hermoso en la vida
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